ANTROPOLOGÍA DEL POBRE

 ANTROPOLOGIA DEL POBRE

 

P. Federico Carrasquilla

(Transcripción hecha por Luz Stella Múnera L. de la grabación de las conferencias. Publicado con autorización del Padre Federico Carrasquilla)

La actividad de uno se realiza siempre a dos niveles: A nivel superficial o fenomenológico y a nivel profundo u óntico.

A nivel superficial la actividad de la persona está determinada por:

1. Conocimientos que tiene.
2. Valores que busca. (Dinero, servicio...)
3. Carácter personal.
4. Situación de la persona. (Histórica, social...)

Esto se da a nivel superficial, pero a un nivel más profundo la actividad de uno refleja otra cosa, y es la idea o concepto que se tiene del hombre. Esto es algo implícito que va formando la vida. (La bondad no existe, lo que existe son personas que en su comportamiento hacen aparecer la bondad).

El trabajo con el pobre también tiene los dos niveles: A nivel superficial entran los 4 factores anteriores. A nivel profundo está el concepto que la persona se hace del pobre, que es implícito, histórico y es lo que va a dar forma concreta al trabajo con el pobre. En la medida en que el concepto cambie, la forma concreta de trabajar con el pobre va a cambiar.

La existencia del pobre como pobre está dada por la pobreza. Veremos:

I. Qué es el pobre.
II. Mundo del pobre.
III. Destrucción del pobre.

1. ¿QUÉ ES EL POBRE?

Ser pobre es carecer de bienes materiales y tener la experiencia de esas carencias.
Por esto el problema no está tanto en la carencia, sino en la experiencia.

Esta carencia se puede mirar de dos formas: Una forma clásica o Europea y otra actual o Latinoamericana.

FORMA CLÁSICA DE MIRAR AL POBRE:

1. ¿CÓMO SE PRESENTA?:

Se parte de una carencia de bienes materiales, pero se le da un calificativo moral, o sea que ese carecer es algo malo, y si algo lo considero malo, tiendo a rechazarlo. Y para quitar algo de forma radical y científica, hay que ir a las causas.
La forma de reaccionar frente al pobre ha sido buscar las causas para quitarlas. En la historia se han ido proponiendo 3 CAUSAS:
A) Dios o el destino.
B) Voluntad del hombre, o mala voluntad del hombre, tanto del rico como del pobre.
C) Estructura social.

2. CONSECUENCIAS:

a). El pobre se define por lo que no es, es el que no tiene bienes. Es una visión del pobre negativa.
b). Las actividades de la persona están determinadas por el concepto que se tenga del pobre (por sus causas).
- Si se considera que el origen es Dios, la actividad con el pobre será las limosnas, por beneficencia y caridad. Esto lleva a que se le ayude aún en contra de su voluntad.
- Si la causa es la mala voluntad del rico o del pobre, se tendrá que insistir en la buena voluntad. La actividad se orientará en la educación (especialmente del rico que puede cambiar la situación por su acceso al poder), y en la promoción (especialmente del pobre).
- Si la causa es la estructura, hay que cambiar estas: Poco a poco con reformas (Reformistas), o con un cambio radical, la revolución (izquierda).

3. JUICIO CRÍTICO:

A). Estas actividades frente al pobre han entrado en crisis. Crisis no solo en las actividades, sino también en el concepto del pobre. Hoy se constata que la educación, promoción y cambio de estructuras ya no tienen su seguridad porque hay cosas más profundas. Esto es más fuerte con la caída de los países del Este. Cambiaron sus estructuras por otras más igualitarias. Luego de 60 años de imposición profundísima sobre las personas, el resultado fue peor, resultaron mayores carencias materiales.
Entonces el problema no hay que buscarlo tanto en las actividades, sino en el concepto del hombre, que es insuficiente.
B). El concepto del hombre no es que sea falso, sino que no da cuenta de realidades nuevas, no pone el problema del hombre donde es. (El voto de pobreza es cuestión de austeridad y humildad, pero no es una identificación con el aspecto negativo, no es ser como los pobres).
C). Ese concepto es radicalmente inaceptable, porque:
- Implícitamente propone al rico como modelo de hombre. De ahí que le niegue la identidad al pobre.
- Todos los propósitos sociales o el proyecto ético de la sociedad está centrado en el tener.
- La valoración que se ha dado al pobre ha sido ambigua o inauténtica. Al pobre se le ha dado valoración religiosa o política. La religiosa: Al pobre se le valoriza porque lleva al Señor y porque el Señor está en el pobre, pero no se valoriza la persona del pobre.
(Jesús buscó ser pobre y aceptó la cruz sin buscarla).
- Los nuevos pobres que son personas marginadas de la sociedad y que se quieren integrar a esta. (Son los llamados "el cuarto mundo": drogadictos, prostitutas, ancianos, mendigos, jóvenes sin empleo). Estos producen tres tipos de crisis: Económica, de seguridad social y de valores. Se mantiene la concepción del pobre como algo negativo. Esto surge por un desarrollo acelerado que generó grandes desequilibrios. Interesa lo que es productivo y lo demás se rechaza.

FORMA ACTUAL DE MIRAR AL POBRE.

1. ¿CÓMO SE PRESENTA?:

Se parte de la intuición original: Pobre es el que carece de bienes materiales. No se dice que sea malo ni bueno. Sin calificativo moral, sino como dato de existencia. La búsqueda será más bien existencial y no causal, se busca es el efecto. (Como no se califica de malo no hay que quitarlo). Se buscan, entonces, ya no las causas, sino los efectos, y esto tiene dos efectos: 1. Tiene una visión del mundo, una manera de mirar la realidad caracterizada por una serie de valores y antivalores y luego tiende a producir una destrucción que es de tipo existencial y cultural. Ser pobre es una manera de "ser" y de "hacer" caracterizado por unos valores y antivalores, se sitúa frente a los otros de manera diferente cuando se tiene o se carece de bienes materiales. El ser pobre está producido por lo económico, pero no es una situación económica. A diferencia de la posición europea, el asunto no se centra en lo económico sino en la visión del mundo.
2. Las carencias tienden a producir una destrucción, no hay un reconocimiento como persona, se afecta la confianza en sí mismo.
Entonces el ser pobre tiene una doble dimensión: una visión del mundo, y una destrucción.
La visión del mundo esta asociado a lo económico, a las carencias, pero no se identifica con las carencias.
Las carencias tienden a producir una visión del mundo caracterizada por unos valores, como la acogida, el compartir. Par que se den estos valores, tienen que existir las carencias. Para compartir se deja de poseer, se carece. Esto va a significar que toda persona que quiera vivir una serie de valores, tiene que hacerse pobre. Pero no basta con que se den las carencias para que se de la visión. Si yo quiero compartir tengo que carecer, pero si carezco no necesariamente comparto. Mientras más cosas se tienen para defender, más se cierra para la acogida.
El problema no es lo material, ya que personas que eligen voluntariamente la pobreza, por mucho que carezcan aún está a kilómetros del pobre, porque el se puede salir de ahí cuando quiera y además no siente la carencia como una destrucción. La destrucción, como destrucción cultural y existencial, siempre se puede atacar, pero las carencias no siempre se pueden atacar. Hay un desplazamiento de las carencias al plano existencial, lo que deja de oprimir al pobre, sin que se tenga que espiritualizar, así como antes se desplazaba el acento en las carencias materiales a la visión del mundo.
Lo fundamental no es poner el acento en las carencias materiales, sino en la destrucción. Es más un problema de dignidad personal, que como persona tiene algo para decir en el mundo. No es algo malo, es una situación, un dato.
El interés no es quitar las carencias, sino acoger para que el pobre sea el mismo. Entonces yo tengo que eliminar lo que me impide ser acogedor.
A Jesús no le interesa que el pobre sea rico, sino persona. A pobre corresponde fraternal, no rico, Jesús rompe la oposición. Jesús trata de sacar al pobre de su condición de pobre, no para que sea rico, sino para que realice lo que tiene en su interior.
El sistema capitalista lo que dice es que para ser persona hay que quitar las carencias, aquí el solo hecho de luchar da la dignidad de persona. Lo grave de carecer de trabajo es que por esto no se siente persona.

2. CONSECUENCIAS:

A). El pobre como pobre tiene algo que aportar y una tarea por realizar, que es de construir y de destruir, y esto no solo como persona, sino como pobre. La tarea que tiene que hacer es liberarse, luchar porque esas carencias no lo destruyan. Aquí el pobre recupera su identidad total, entonces no tiene porque avergonzarse de su carencia, porque es una tarea por realizar. Puede sacar sin vergüenza todas las destrucciones, porque la tarea a realizar es liberarse de esto.
B). Va a determinar las actividades que se hagan con el pobre: La preocupación primera no es quitarle sus carencias, sino a que realice sus valores, y una lucha "contra", para que esas carencias no lo destruyan.
C). El sentido fundamental de toda lucha con el pobre es para que él recupere su dignidad de pobre o su dignidad de persona pobre. El sentido de su lucha no es para que él adquiera bienes materiales. De esta forma se corta de raíz la propuesta del capitalismo, sin caer en el idealismo de pensar que los bienes materiales no sirvan. Se ataca indirectamente la sociedad de consumo.
La dignidad de una persona se despierta es con la actitud, no con lo material. Tal vez no le pueda quitar el hambre, pero siempre puedo hacerle descubrir su dignidad con una actitud acogedora. Y esa acogida será sincera si comparto lo que tengo. Si puedo curar lo hago, sino puedo amortiguar un poco el dolor. Cuando el problema del pobre se centra solo en lo material, viene el desánimo.

3. JUICIO CRÍTICO:

A). Esta concepción del pobre le devuelve al pobre su dignidad, no como persona, sino como persona pobre, y esa dignidad está tanto en su visión del mundo, como en su destrucción, porque esta la asume como una tarea y no como una fatalidad. El tiene algo que aportar y puede centrar su identidad aún en su destrucción.


B). Esta visión del pobre permite comprender tanto la problemática nueva, como las crisis de las actividades. Se puede hablar que el pobre es sujeto (porque tiene algo que aportar), se puede hablar de la identificación con el pobre, podemos hablar de ser como el pobre, y del sentido de "ir hacia" o tratar de ser como el pobre.

La actividad entonces frente al pobre, no tiene esencialmente un sentido económico, sino un sentido existencial, entonces siempre se puede trabajar contra la destrucción del pobre, porque siempre se puede tocar la dignidad de la persona.

Esta concepción recobra lo que hay de valor en las distintas actividades clásicas con el pobre (beneficencia, educación y promoción), y evita los impases o callejones sin salida. Se acaba el paternalismo, porque este no está en la ayuda a la gente sino en la manera de ayudarle. El sentido de la ayuda al pobre es que él viva sus valores y evite su destrucción.

Si el problema del pobre es existencial, que el recobre sus valores y no se sienta destruido, nadie puede liberar al pobre, él es el único que se puede liberar. Lo único que se puede hacer es ayudarle para que él asuma su propio destino, yo solo puedo crear unas condiciones, unos medios.

Dos grandes problemas que pueden surgir en el trabajo con el pobre es el que uno se angustie y se vaya amargando porque no puede, o que se sienta el salvador del pobre. La solución es dar.


C). Esto permite entender la existencia del rico. Rico es el que tiene bienes materiales. Esto por principio se ha calificado como bueno. Pero esto es también un dato de existencia, que da también una visión del mundo y una destrucción. El problema del rico no es que tenga bienes materiales, sino en lo que producen esos bienes materiales.


D). Esta visión del pobre nos permite comprender los distintos tipos de pobreza. Puedo hablar de pobreza interior y exterior. Hay ricos que son pobres porque no son capaces de acoger, compartir. Y hay pobres que son ricos porque aman, etc, pero si están encerrados en sí mismos, están tan destruidos como el rico.

LECTURA DE FE

(Relacionada con la práctica de Jesús)
1. Cómo fue la pobreza de Jesús.
2. Por qué.
3. Pistas que nos da sobre la pobreza del pobre.

Descubrir la significación que tuvo para Jesús la existencia pobre: La existencia pobre de Jesús tiene una significación ante todo antropológica, no religiosa ni moral. (Estas últimas generalmente son las posturas que adoptamos). Para Jesús la existencia pobre, fue su manera de ser hombre, tuvo una significación humana. Por eso la existencia pobre es lo que concretiza en Jesús su voluntad de encarnación. Dejar en la sombra la existencia pobre es disolver la encarnación.


La pobreza no es una cuestión Latinoamericana que se le pone al evangelio, la cuestión Latinoamericana lo que hizo fue quitar un velo, pero esto es para todo cristiano. Jesús no solo llevó una existencia humana, sino también una existencia pobre. La opción de Jesús hay que concretizarla en el pobre, sino es disolver la encarnación, porque: 1. Lo humano no existe sino concretizado. Si no se concretiza que tipo de existencia humana llevó Jesús, se queda en lo vago. 2. El sentido de la encarnación es que Dios se revela en el hombre. Entonces tengo que ver que tipo de hombre fue el que la asumió.

1. ¿CÓMO FUE LA EXISTENCIA POBRE DE JESÚS?:

Encontramos 4 características:


A). Voluntaria. Fue fruto de una opción. Entonces la razón fundamental de la opción de Jesús por el pobre fue el amor. Jesús no nació en un pesebre por casualidad, ni se anunció primero a los pastores, a los más pobres en forma accidental.
B). Jesús llevó una vida como la de los pobres. Jesús se hizo socialmente pobre, lo que va a significar: Jesús mostró su solidaridad con el hombre y con el pobre, haciéndose pobre, y además aprendió a ser hombre del pobre. La pobreza se entendía como austeridad, pero no es la pobreza de los pobres. La pobreza material llega a ser el punto de partida y el pobre irrumpe en la Iglesia y en las comunidades religiosas. El que Jesús sea socialmente pobre significa que la pobreza material es el punto de partida para una práctica de pobreza. Si no hay una pobreza material, no es una pobreza como la de Jesús, si no hay una pobreza interior, tampoco es una pobreza como la de Jesús. Jesús no inventó la existencia pobre, sino que la hizo suya y aprendió de los pobres a ser pobres.
C). Jesús presenta la pobreza como un ideal, desvaloriza la riqueza y presenta los pobres como los primeros destinatarios del reino de Dios. Proponer la pobreza como ideal de la persona y desvalorizar la riqueza, decir la riqueza no es lo fundamental de la persona, solo se le ocurrió a Jesús.
Hay dos cosas que solo se le ocurrió a Jesús: El no dice que trae la verdad, sino que El es La Verdad. Y lo otro es darle una primacía absoluta al pobre y a lo pobre. (I Cor 1, 26).

Existe el pobre, el proletario, el subproletario y el lumpen o miserable. El pobre tiene la destrucción más o menos equilibrada, el proletario es la persona en quien la destrucción lo priva, el miserable es ahogado por la destrucción. El proletario tiene un siquismo muy sano. El subproletario tiene un siquismo muy débil. El lumpen tiene un siquismo quebrado, no hay nada que hacer desde el punto de recuperación humana, las carencias son tan grandes que quebraron completamente el siquismo.

Cuando ante un proyecto se siente desánimo, se siente que no hay nada que hacer, puede renacer la esperanza a través del acompañamiento, se puede lograr que se sientan personas.

La dignidad de las personas se revela en los grupos. Hay un nivel de conciencia que no se nos revela sino en los grupos, grupos que estén a nuestro nivel.

A veces cuando el siquismo está quebrado (como en los drogadictos), hay que partir de la reconstrucción de este. Por eso cuando se absolutiza la relación interpersonal, se tiene todas las de ganar.

Todo trabajo se realiza alrededor de tres centros:

1. De una relación con la gente.
2. De unas organizaciones.
3. De unos contenidos.

La relación con la gente puede ser funcional, administrativa o puede ser una relación personal. Si se da primacía a la relación interpersonal, esta no se puede tumbar tan fácilmente como si la relación es funcional. Los contenidos pueden olvidarse, pero la relación interpersonal no. La influencia depende es de la acogida del otro, a uno lo valoran son los otros. Lo que da vida es el contacto interpersonal, esto es lo esencial, es el punto de partida y es algo que nadie puede destruir ni tirar al suelo.

La miseria no la determinan las condiciones materiales, sino la destrucción en su condición de personas. Hay muchas tribus indígenas que materialmente viven con más carencias que muchos barrios pobres de la ciudad, pero no son miserables porque no se sienten destruidos en su condición de personas.

Todos los conflictos que tuvo Jesús en su práctica evangelizadora vienen precisamente de que El quiso hacer el anuncio desde el pobre y con los medios pobres.


D). Los medios que Jesús eligió para realizar su misión, fueron los medios pobres, y estos fueron objetos de una opción primordial. (Textos de las tentaciones: Mt 4, 1-11. y Jn 6, 15).

Jesús desde el principio optó por un tipo de medios. En la vida de Jesús está primero Nazaret, luego el bautismo, luego las tentaciones y luego la predicación (vida pública). Nazaret la primera manera de vivir de Jesús, y Nazaret es esencialmente lo pobre, y lo pobre no tanto en el sentido sociológico, sino antropológico. Nazaret es lo que todo el mundo puede tener, de lo que nadie se puede apropiar, que es la vida ordinaria. Luego el bautismo que es la presentación de Jesús al mundo, el Padre dice:"Este es mi Hijo, el amado". En el bautismo, Jesús es autentificado, y luego antes de empezar a trabajar establece los medios. Las tentaciones no las hace el demonio sobre la misión de Jesús, sino sobre los medios (poder económico, poder político o poder religioso), y luego la gente le ofrece a Jesús el poder popular (luego de la multiplicación de los panes, la gente lo quiere proclamar rey). Nosotros a veces por la misión, lo justificamos todo (desde la inquisición hasta la dictadura de Pinochet), no nos preguntamos si el modo de actuar nuestro es anticristiano o no. En Jesús hay una fidelidad, una continuidad del principio hasta el final, en los medios.


En el tiempo de Jesús había tres grupos: 1. El de los poderosos. 2. El grupo del pueblo o de los pobres y 3. El de los marginados sociales y morales. Los marginados sociales eran los pastores y la mano de obra barata. Los marginados sociomorales son los publicanos (los explotadores), los leprosos (los enfermos), prostitutas, ladrones. Jesús optó por pertenecer a la clase social de los pobres y luego toda su acción la hizo desde los marginados y se identificó con ellos en su nacimiento y en su muerte. El no perteneció a un grupo social interesante. En tiempo de Jesús el pueblo tiene más una significación social que económica (ahora lo económico es lo que da lo social), por ejemplo los publicanos tenían plata, pero eran marginados. Los pastores era el oficio más despreciado. Jesús pertenecía al pueblo, no a los poderosos ni a los marginados, pero se identificó con ellos en el nacimiento y en la muerte y toda su opción la hizo desde allí.

La gran novedad del Concilio es que presenta la pobreza religiosa en comunión con el mundo pobre, o sea la irrupción del mundo pobre en la Iglesia. A lo material se le dio una importancia primera y esencial y ese fue el desequilibrio de todo, fue lo que derrumbó todo el edificio del voto de pobreza, porque fue decirle a las comunidades religiosas ... dejen de hablar del voto de pobreza, los que saben de pobreza son otros, lo demás es palabrería. Si quieren saber algo de pobreza y del pobre, miren allá... Esto sacó la pobreza de la abstracción y lo hizo pasar de una dimensión religiosa y moral a lo social, lo hizo aterrizar. Pero de ahí surgió otro problema: Se partió de lo sociológico, pero no se fue más lejos. Lo sociológico nos hizo descubrir la dimensión de Jesús, pero nos centramos en la pobreza material sin preguntarnos como la vivió Jesús, que novedad hay en esto.

Acá hay cuatro cosas muy originales, fundamentales para no enredar la práctica:

1. Jesús vivió una pobreza voluntaria y como la de los pobres. Esto es contradictorio porque la pobreza de los pobres no es voluntaria. La mayoría de la gente que va hacia los pobres con el tiempo o echan para atrás u optan por lo político (en lo político no tienen que interrogarse personalmente), y los tildaban de inauténticos, es que no podían ser como los pobres. Estas cosas contradictorias, desde Jesús pierden la contradicción y recobran el valor cada una, al unirlas en la persona. El compromiso es con Jesús, no con el pobre. Así el pobre vuelve a recobrar su puesto y empezar a mandar, pero sin angustia. Pretender de ser como los pobres es una farsa, pero esta se pierde desde Jesús, y el pobre recobra su fuerza desde Jesús, cuando estoy a la escucha del pobre que es el que me enseña, cuando tomo la perspectiva de Jesús que es antropológica y humana. La perspectiva de Jesús es iluminadora, es liberadora pero tremendamente exigente. Quita la angustia de no poder ser pobres. Lo que importa es seguir a Jesús. La referencia de Jesús es el mundo pobre, el cual continuamente te está exigiendo. El pobre recobra su puesto en la libertad y sin la angustia.

2. Jesús mostró su solidaridad con el mundo pobre haciéndose pobre. Esto es original en Jesús. La solidaridad con el pobre no te exige hacerte pobre, sino luchar contra lo que destruye al pobre. Si quiero ser solidario con el pobre a la manera de Jesús, me hago pobre. La opción radical por Jesús abre cosas que racionalmente no se abren. Si se escoge el camino de Jesucristo es la manera más radical de servir al pobre. Si se quiere vivir como Jesús hay que seguir el camino del pobre. Si la fe cristiana la ciframos en doctrinas, estas se destruyen fácilmente, se vive amenazado por otras doctrinas que no van en la misma línea. En Jesús hay dos cosas que nadie las toca: Todo lo de Jesús parte de su persona y Jesús tiene una opción radical por el pobre.
En un cristiano lo que no se acepta es que pierda la primacía en la persona de Jesús lo otro son discusiones.

3. Jesús descubre en la pobreza y a través de la pobreza una manera de ser persona que puede ser objeto de opción. Esto implica que la manera de mirar al pobre y a la pobreza tiene que dejar de ser negativo, Jesús propone la pobreza como un ideal de vida y quita la primacía de la riqueza, esto muestra que a través de la pobreza se puede realizar una manera de ser persona. O sea que la pobreza no es algo negativo al proponerla como ideal de vida.

4. Sobre los medios. Cuando Jesús opta por los medios pobres, como medios para realizar su tarea, es porque descubre en estos una eficacia y por tanto otro tipo de poder. Racionalmente yo no opto por un medio que no me lleve a un fin. Todo lo que me permite realizar un valor es un medio (Ejemplo: El amor es un valor y las personas son los medios para realizar ese valor). El valor que Jesús busca es la realización del mismo pobre, entonces El le quita el sentido de medio, porque ese valor no es ajeno a la existencia del mundo pobre, sino que es la misma realización del pobre. Si Jesús opta por los medios, pobres es porque descubre que son eficaces. Esto le quita a la pobreza el sentido de deber y todo sentido puramente interior. Yo opto por la pobreza no porque sea una obligación sino por una razón de eficacia, (estudio no por obligación, sino por alcanzar un objetivo que es saber). "No tengo algo, no porque me lo impida el voto de pobreza, sino porque para el objetivo que persigo es lo más eficaz". De aquí que el "no poder" es otro tipo de poder, porque el objetivo de cualquier medio es dar un poder para realizar algo. O sea que en mi acción no puedo renunciar al poder. Jesús renuncia al poder económico, político, religioso y popular, porque tiene otro tipo de poder. Se ha dicho que en el trabajo apostólico hay que renunciar a la eficacia y a los resultados, pero lo que realmente hay que ver es que tipo de resultados puedo esperar de las acciones, es diferente la actividad educativa a una externa. Como educador, como alguien que ayuda a que el otro sea persona, tengo que renunciar a ver los resultados, porque es una actividad que no puede ser medida, pero no tengo que renunciar a la eficacia. La pobreza es el medio más apto para descubrir otro forma de poder, que es el poder de Dios, y el poder de llegar a la persona del otro.

2. ¿POR QUÉ JESUS FUE POBRE?:

A). Porque esa existencia pobre era apta para realizar su proyecto. Ahora la pregunta es ¿Que tiene la existencia pobre para ser apta para realizar el proyecto de Jesús?

Hay 4 razones para esto.

1. La existencia pobre le ofrece a Jesús los valores que El quiere presentar como auténticamente humanos. Jesús viene a rehacer al hombre, a mostrar el auténtico sentido del hombre y para eso encuentra que la existencia pobre encierra los valores que el quiere mostrar. (es a la vez medio y fin).
2. La existencia pobre permite expresar y concretizar la dimensión liberadora de su proyecto. Jesús vino no solo a anunciar un tipo de hombre sino también a denunciar todo lo que se oponía a ese proyecto de Dios y la existencia pobre le permite concretizar eso.
3. La existencia pobre le permite expresar la primacía del Padre en su acción. El viene como Hijo del Padre a realizar la obra del Padre.
4. La existencia pobre le permite expresar la dimensión de universalidad que El le vino a dar a su acción.

En todo lo anterior hay cosas muy originales que no las captamos.

1. Aparentemente hay una contradicción en Jesús cuando dice "Bienaventurados los pobres...De los pobres es el Reino de Dios" y se pasa luchando contra la condición de pobres. Pero Jesús descubre que la existencia pobre en si misma es portadora de algo, de una serie de valores, entonces no hay contradicción en que luche "por" y luche "contra". La pobreza tiene dos caras, ser pobre no es la suprema desgracia, pero tampoco es algo supremamente bueno.
2. A Jesús lo que le interesa es la realización de una serie de valores, y desde allí enfoca el tener o el no tener. Jesús no tiene una concepción de la pobreza ni puramente material ni espiritual. En Jesús la pobreza es tanto material como espiritual. Esto es fundamental en una práctica de pobreza, ya que el problema son los valores y no las cosas materiales. La actitud de Jesús frente al tener o no tener es supremamente libre y desigual: Actitud de Jesús frente al joven rico y la actitud frente a Zaqueo, son dos actitudes distintas. (Mt 19 y Lc 18,18 y Mc 10). Al joven rico le dice que si quiere seguirlo tiene que renunciar a todos los bienes y a Zaqueo no le pide nada, y es él mismo el que propone la renuncia, este es el texto clave para comprender lo que es la moral evangélica, que nace de la contemplación de Jesús. Zaqueo descubre que lo que le gusta a Jesús es que sean justos y que compartan. Sin embargo Jesús desvaloriza eso y le dice que eso no es lo importante, lo realmente importante es que "Hoy entró la salvación a esta casa". En las bodas de Caná el interés no era quitar una necesidad, sino que no se acabara una fiesta, y lo hizo con gran abundancia. En Mc 14,7: Cuando María quiebra el frasco de perfume, el precio es exagerado. Pero Jesús dice que ella hizo muy bien. En Mt 25,31ss del juicio final, se encuentra el sentido: "los pobres siempre los van a tener con ustedes". Esto desvaloriza el sentido del pobre, porque pobre siempre va a haber. Jesús expresa que el valor del pobre es El, y siempre tendrán oportunidad de hacer algo por El en los pobres, es la afirmación de la primacía de su persona. A Jesús le interesa es una serie de valores y lo fundamental es su persona. Y a El se encuentra en los otros, en el pobre. Lo material no vale en si mismo, sino como signo, que revela. Una misma cosa material puede significar varias cosas. El problema entonces no es tener o no tener, sino realizar unos valores.
3. La actitud liberadora de Jesús busca revelar el amor del Padre, es decir hacer signos, y hacer que la persona sea dueña de su propia vida. El problema de Jesús no es carencias o no carencias sino como hacer signos y como ayudar a que la gente se adueñe de su propio destino. (Mc 2,1ss).

Lo importante no es quitar las carencias, sino seguir a Jesús. Esto disminuye la angustia ante la incapacidad de quitar el hambre. Mi tarea es hacer signos que revelen el amor del Padre. Si puedo dar comida y no la doy, no estoy realizando verdaderos signos. Pero si no tengo, puedo dar otras cosas. Jesús curó enfermos, pero no a todos los enfermos; resucitó muertos, pero no a todos los muertos. La preocupación de Jesús es revelar el amor del Padre y ayudar a que la gente sea dueña de su propio destino. (Mc 6,5 y 5,25): Jesús en Nazaret no pudo hacer ningún milagro, porque si no es apto para revelar el amor del Padre o para que la persona sea persona, entonces no puede hacer milagros. La primera condición para sus milagros, es que la persona tenga fe. Y el otro, la mujer gastó todo en su enfermedad, y en su pobreza descubre que el que puede es Jesús, la pobreza la hace acogedora, se descentra de si misma para centrarse en Jesús. El valor de confianza total, exige una carencia total.

Cuando Jesús pregunta "Quien me ha tocado" y la mujer se arrodilla, y confiesa todo (es la persona radicalmente perdida a si misma), y Jesús le dice "Tu fe te ha salvado" (que es devolverle a ella su personalidad, es centrarla otra vez en ella, es hacerle recobrar su confianza). El interés de Jesús no es quitar las carencias sino en que se recobre la dignidad como persona, es revelar el amor del Padre haciendo que el otro se haga persona. Una obra social que no ayude a la persona a ser persona, y que no revele el amor del Padre, no sirve. La preocupación no son las carencias, sino hacer que la otra persona asuma su propia vida y acoja una relación del Padre.


4. Jesús descubre el valor de transparencia que tiene la pobreza y lo pobre. Transparencia a Dios y a la persona. Jesús utiliza la pobreza porque esta permite mostrar la primacía del Padre. La pobreza es transparencia porque permite descubrir otra cosa. Para Jesús, permite descubrir que su fuerza no está en El sino en el Padre, (I Cor 2, 1-4):"...para que la fe de ustedes descanse no en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios". Toda obra necesita un poder, si no está en el poder económico, político o social, es porque hay otro poder. Jesús renunció al poder y optó por los medios pobres, porque estos son transparentes, permiten mostrar claramente que el poder viene de otra parte. Toda obra necesita poder y mientras más poder tenga, mejor queda la obra. Lo que permite aparecer el poder de Dios es lo pobre. Lo pobre es transparente no solo en el poder de Dios sino también al llegar a la persona. Al corazón no se llega por el poder, este aleja muchas veces aleja más. Si opto por los medios pobres, no es por menosprecio de otros bienes, es que para el objetivo que busco no me sirve. El poder de lo pobre es que permite llegar a la persona. Cuando la relación interpersonal está mediada por el poder, esta se obscurece, para que pueda existir una buena relación interpersonal, hay que sacar al poder. La clave es volver a la persona de Jesús. Lo que interesa es revelar al Padre y llegar a la persona y por esto lo pobre tiene la primacía.


5. Para Jesús la vida pobre y la opción por el pobre es la manera de manifestar la universalidad de la misión, y esto es paradójico porque tenemos la tendencia a pensar que para estar al servicio de todos no hay que estar con nadie, no encajonarse con nadie, esto es una concepción muy ideal que olvida la dimensión situada del hombre, el hombre de todas maneras tiene que estar situado. Somos para todos, pero desde donde?, porque algunos critican la opción por el pobre en nombre de la universalidad. La única opción universal es la del pobre. Yo no puedo hacer una opción sino situada. Lo pobre es lo único que es universal. Al nacer Jesús en un pesebre permitió que lo visitaran los pastores y los magos. Si hubiera nacido en el palacio de Herodes, solo hubiera sido visitado por los magos. De esta manera mostraba la hermandad universal. El pobre es el lugar privilegiado del seguimiento de Jesús, pero no es el único ni el mejor. La enfermedad es el lugar privilegiado para descubrir lo que es la salud, pero la enfermedad no es la única ni la mejor manera de descubrir lo que es la salud. Una formación en un medio pobre debería capacitar para todo. En la vida religiosa la opción por el pobre es la liberación de toda la energía de la vida religiosa. El mundo del rico no es universal, el mundo del pobre, sí. O sea que no es parcialización o rechazo.

3. PISTAS QUE DA JESUS SOBRE LA POBREZA DEL POBRE.

Toda vida pobre hay que hacerla: 1. Desde Jesús. 2. Desde el pobre. 3. Desde los valores. 4. Desde la propia realidad.

1. Desde Jesús: Jesús da la orientación y la justificación.
2. Los pobres dan la concretización general.
3. Los valores dan el objetivo.
4. La propia realidad da la realización concreta.

En la práctica de la pobreza nos cuesta mucho abandonar un tipo de pobreza en el que estaba todo ya organizado.

Entonces la práctica de la pobreza es fundamentalmente por Jesús, aunque puedan existir otras motivaciones en el compromiso. El pobre me da el "como" general para vivir mi pobreza. El pobre es el que aterriza. Estas dos dimensiones son contradictorias, y con frecuencia anulan una de estas dos referencias. No vivimos como los pobres, tenemos una serie de seguridades. La pregunta es, esto que estoy viviendo, cómo me sirve para vivir de Jesucristo y del pobre. En la vida religiosa se tiene todo, pero para qué?. Si la comunidad ofrece los elementos para poder vivir, permite dedicar el tiempo a otra cosa. Tener lo esencial no es un privilegio, sino un derecho. Ahora si tengo lo necesario para aislarme, para acumular, estoy estafando, estoy robando. La inseguridad no es ningún valor. El riesgo es la instalación. Toda persona tiene que preocuparse por su futuro, por su trabajo y por su hogar. El religioso no tiene que preocuparse por lo anterior, y puede dedicarse a los otros y a Jesús, pero esto implica también un riesgo, porque nos hace hipersensibles, ya que cualquier cosa nos afecta y no hay donde desahogarla y el otro riesgo es la instalación. Pero estos riesgos se desvanecen al darle primacía a Jesús y al Reino. Hay que mantener la referencia al pobre, pero sin angustia, si tengo más que el pobre, por qué y para qué lo tengo. Partiendo de Jesucristo y del pobre siempre se tiene algo que hacer, esto devuelve el dinamismo y quita el bloqueo y la angustia.
Para la vivencia de la pobreza hay que mirar los valores.
Jesús vivió y murió como los más despreciados para que todo hombre lo pudiera encontrar a su lado y reconocer como hermano, es cuestión de universalidad, de anuncio de la salvación a todos los hombres.

II. MUNDO DEL POBRE

1. ¿POR QUÉ HABLAR DEL MUNDO DEL POBRE? (SENTIDO)

La persona es esencialmente un ser situado, es un ser material, espacio-temporal. El hombre no es puro espíritu, no existo sino alrededor de una serie de coordenadas. La situación le da a la persona su identidad social y una manera propia de mirarse a sí misma, de mirar a los otros y al Otro y de mirar la naturaleza. Como el elemento determinante de la situación, es lo material, entonces toda visión del mundo empieza por la condición material, por lo tanto hay dos maneras fundamentales de mirar al mundo: la del rico y la del pobre. El hombre empieza por lo material y se abre al espíritu, no al contrario. El sentido de ese mundo del pobre es la manera como el pobre experimenta su existencia, como existencia relacional, (relación consigo, con los otros y con la naturaleza). Este mundo relacional hay que mirarlo desde dos perspectivas: Una existencial y otra cultural. La perspectiva existencial da todas las características propias de una existencia pobre, en cuanto que son características que de por si surgen y están íntimamente unidas a las carencias, basta con que se tengan las carencias para que se den esas características. La dimensión cultural ya es la forma concreta como esas características aparecen en las distintas culturas. Estas dos dimensiones están íntimamente unidas: lo existencial sería lo general y lo cultural sería lo concreto. Por ejemplo, todo pobre es acogedor, o mejor toda persona que es acogedora tiene que ser pobre. La pobreza da la posibilidad de la acogida, pero en todas las culturas la forma de acoger es diferente.

2. CARACTERÍSTICAS DE LA EXISTENCIA POBRE:

Son 5 características.
1. Sentido de la gratuidad.
2. Aceptación de la realidad.
3. Sentido del otro. (Y del Otro, Dios, o sea sentido religioso).
4. La obstinación.
5. El sentido de lo inmediato y de lo concreto.

Estas características no se encuentran siempre en el mundo pobre, pero desde que se dan, aparecen siempre unidas a una situación de pobreza material. En la práctica normalmente se dan en algún momento de la existencia de todo pobre. Por la situación de carencias no necesariamente se dan los valores, no es algo automático, y realmente se da es al contrario, si se dan los valores es porque tiene carencias. En la práctica esas carencias tienden siempre en algún momento a realizar esos valores.

Estas características se viven como valor y al mismo tiempo como antivalor. Es decir, la práctica de estos valores por un lado realiza a la persona, y por otra parte son obstáculo. Esto es algo que se da no solo con estos valores, por ejemplo si una persona es sabia, es un valor, pero se va a ver superior a otros y esto la hace sentir mal, si no pone atención, ese antivalor le puede neutralizar el valor, o el mismo valor puede impedirle una realización de la persona. En la educación del pobre hay que tener cuidado en esto, ya que a veces por quitarle el antivalor, termina quitándole el valor. Estas dos están muy unidas, por ejemplo en la religiosidad popular es difícil saber si es auténtica fe o no, porque tiene unas dimensiones de una fe profundísima, y al mismo tiempo una superstición y un falseamiento de la religión, enorme. Antivalor no significa destrucción, el antivalor es simplemente el resultado de la vivencia de un valor dentro de una condición limitada y llena de mal del hombre, por ejemplo, la sabiduría es un valor, pero dentro de la condición limitada y llena de mal del hombre, esto aparece unido a suficiencia, a seguridad que aplasta a otros, etc.

La destrucción que se da muchísimas veces en el pobre, no quita su manera de mirar la realidad, no quita la visión del mundo, y muchas veces esa visión puede acentuar muchas de esas características, por ejemplo el sentido de lo inmediato y de lo concreto es mucho más acentuado en la persona destruida, que en las otras. La destrucción no es lo mismo que antivalor, por ejemplo un pobre destruido es una persona que no es capaz de asumir su propia vida, entonces no es capaz de una constancia; en cambio una persona que no sea capaz de aceptar la realidad, o mejor que acepte tanto la realidad, que se resigne, no es signo de destrucción sino de un antivalor. La destrucción implica un fallo en la personalidad de la persona. El antivalor, lo que toca es el carácter y el modo de actuar de la persona. El antivalor siempre amenaza la vivencia de todo valor, por ejemplo una persona muy espiritual, tiende a no valorar lo material; una persona muy centrada en los otros, tiende a centrarse a sí mismo o a absolutizar los otros.

"... también los perritos comen de las migajas que caen de las mesas de sus señores. Entonces Jesús respondió: Mujer grande es tu fe, que suceda según tu deseo". Jesús descubre unos valores en la mujer, la mujer misma ejercita unas actitudes típicas del pobre: la persistencia, la constancia, la acogida.

En cada característica vamos a reflexionar: Qué significa, Cómo aparece como valor y cómo aparece como antivalor.

1. Sentido de la gratuidad:

Esta característica está necesariamente unida a la pobreza, pero no al contrario. La gratuidad es la condición necesaria para llegar a la persona del otro como persona. O sea que me permite ir más allá del tener o del hacer. La relación real entre las personas no puede estar mediatizada por el tener o por el hacer. Esto va íntimamente unido con las carencias, ya que si le doy primacía al tener o al hacer la relación no es a la persona (o sea si digo que la quiero porque tiene esto o porque hace esto). Esto va unido a la pobreza, si yo le doy primacía al tener, corto la relación interpersonal, y todo tener va a tener ese peligro, de que mi relación con la persona quede bloqueada.
En el pobre aparece como valor, ya que en el pobre lo más importante es la persona y esto justamente porque lo que tiene para ofrecer es su persona, es lo único. Existe una capacidad de gastarlo y darlo todo, sin preocuparse en lo que vendrá después, acá cabe el espíritu festivo del pobre. La gratuidad no es desinterés, sino que la relación interpersonal no está mediada por el tener o por el hacer, sino por la persona. Cuando se tienen muchas cosas que dar, no se tiene que dar el corazón, que es el peligro del paternalismo, y la relación queda mediatizada por el tener. La condición para la relación interpersonal es que no esté mediatizada por el dinero.
La gratuidad aparece como antivalor: No tiene nada para dar, solo su persona, pero como la sociedad dice que lo vale es el tener, entonces surge una situación ambigua, de complejo y supervaloración del tener. Esto aparece muy fuerte en las fiestas. Aparece un temer a no haber hecho lo suficiente, o que lo que tienen no vale ("perdonen lo malo"). En la educación popular esto es difícil, ya que al tratar de quitar el antivalor, se pierde también el valor.

2. Aceptación de la realidad

En el punto anterior es la manera como se relaciona con los otros, aquí es como se relaciona con la realidad. La aceptación de la realidad es la acogida simple de la realidad sin que se mediatice por el tener. La aceptación de la realidad exige necesariamente una actitud de pobreza, de despojo, que se da más profunda cuando no hay nada del tener materialmente. Ejemplo: cuando no se tiene nada para comer, no se puede escoger. Cuando se va a la realidad con esquemas, no se acepta la realidad. El pobre acepta la realidad como se presenta, lo que es para ellos fuente de salud síquica. La neurosis es el corte de uno con la realidad, la fuente del estrés es una no acogida simple de la realidad. Uno sufre más que la gente, porque uno recibe la realidad con normas. Este contacto es una enorme fuente de dinamismo y de espiritualidad, pero hay que cuidarse del desgaste, el cual es producido cuando se va a la realidad con esquemas o cuando la realidad no responde a las expectativas de uno, o cuando hay más demanda que ofertas. El valor es la aceptación de la realidad. El antivalor es la resignación, la pasividad. A veces por quitar la resignación, quitamos la aceptación de la realidad y creamos amargados y resentidos.

3. Sentido del otro

En la gratuidad es más la actitud mía frente al otro, acá es que significa el otro para mí. Es el reconocimiento del otro como persona, y del valor del otro como persona. Si el otro se valora por el tener o por el hacer, no hay una acogida del otro como persona. En la gratuidad voy al otro por lo que yo le pueda dar, acá es por lo que el otro me pueda dar. Esto se vive como valor en todas las características del pobre, como son el compartir, la fraternidad, la solidaridad. El pobre es esencialmente solidario, descubre el valor del otro, acoge al otro sin la necesidad del tener. Esto se dobla en un antivalor que es el perderse en el otro, en perder su personalidad, la tendencia a la adulación, al paternalismo, a la dependencia, a dejarse explotar, a no exigir sus derechos, no se atreve a hablar porque el que vale es el otro, porque tiene el "tener". Hay una diferencia entre el dar y el compartir. El dar siempre crea desigualdad y siempre parte de una superioridad. El dar tiende a mediatizar la relación por el tener, en cambio en el compartir, lo material es expresión de la relación. En el compartir no hay problema de cantidad, en el dar la más mínima cantidad, bloquea la relación. No soy el rico que tengo para dar, sino el hermano que comparte.


Sentido Religioso: El sentido religioso está dentro del sentido del otro. El pobre es religioso porque está abierto al otro, y así puede reconocer al Otro, a Dios. El sentido del otro no surge, como dice el marxismo, de la proyección de sus carencias a un ser superior que es el que tiene la culpa o el que me va a premiar. El sentido de Dios da una apertura radical al otro. La apertura al otro y una apertura de acogida es esencial en la estructura humana, y esa apertura termina en un Dios que está más allá de uno, pero la ciencia dice que no, que esa apertura termina en uno mismo. Esta vivencia se da en el pobre, por su apertura al otro, puede acoger fácilmente a una persona que es el "otro" y acoger lo que ese otro ofrece. El pobre tiene la actitud y la disposición esencial para acoger a Dios, precisamente porque está esencialmente abierto al otro. De acá surgen dos cosas: El pobre es esencialmente religioso y el religioso tiene que tener una actitud de pobre. El pobre al acoger al otro, acoge Dios. (En la fe se revela lo que es el hombre en profundidad, entonces nada que me destape lo que es el hombre puede ir contra la fe). Una persona no puede ser religiosa si no tiene una actitud de pobre. Lo mismo en el amor, el que no se sienta pobre no ama. La actitud de pobre es constitutivo y esencial de la actitud amorosa. La persona suficiente, que no espera nada de nadie, no es capaz de amar. Como antivalor, puede ocurrir que el valor religioso termine en superstición, en manipulación de Dios, en alienación. La apertura a Dios permite acoger cualquier cosa como Dios, sin ningún juicio crítico, que es fuente de la superstición; o la manipulación: yo hago una serie de cosas a Dios para hacerlo propicio; o la alienación: yo pierdo mi persona en ese dios poderoso, en ese otro. Esto es lo difícil de la religiosidad popular, y en el trabajo a veces por quitar la superstición, la manipulación y la alineación, puedo quitar el sentido religioso.

4. La obstinación

La obstinación es la negación de la persona a resignarse ante el mal, es la fuerza de la persona para ir más allá de los obstáculos. Es la expresión de que la vida es más fuerte que la muerte, o que la muerte no es la última expresión de la persona. Es también como la expresión de la esperanza que hay en el hombre, que las cosas se pueden mejorar. La esperanza se vive y se traduce en obstinación. Esto aparece en esa capacidad que tiene el pobre de seguir adelante, de no resignarse ante el mal. Como antivalor aparece en una testarudez, en una incapacidad de reflexión.

5. El sentido de lo inmediato y de lo concreto

Es la comprensión que tiene el pobre del espacio y de lo concreto, de lo que se puede tocar en el espacio. Esto va muy unido a las condiciones materiales, porque como el pobre no tiene aseguradas las condiciones materiales, entonces tiene que luchar continuamente por la supervivencia. Esto aparece como valor en la valoración del presente, en la importancia fundamental que tiene lo concreto sobre lo abstracto, sobre las ideas, lo que se toca sobre las palabras. Esto tiene resonancia evangélica: Mt 6: "...cada día tiene su propia preocupación, cuídense de lo de hoy". Da primacía al presente sobre el pasado o el futuro y una importancia primordial a lo que responda a las necesidades actuales de la persona. Como antivalor es la ausencia de lo que se llama memoria social y memoria histórica. La dificultad de planear, de programar, de ahorrar, la dificultad para lo abstracto, para lo teórico. Por ejemplo, el pobre es inconstante, dice que si y al final no cumple, y esto es por la dificultad de la continuidad y de la acogida radical a lo del otro. La marcha de ellos es más de hechos que de ideas. El pobre para hablar tiene que pasar todo por el corazón. Nosotros repetimos algo que llega al oído, luego a la inteligencia y luego a la boca. (en la inteligencia encuentra un aparato conceptual que permite repetir la idea).

CONSECUENCIAS


Son tres grandes consecuencias:
1. Estas características expresan no solo una comprensión del hombre, sino la justificación teórica de una manera de actuar. Expresan una serie de comportamientos y actitudes del pobre, una forma de vida y eso justamente porque lo central en el pobre no es una cuestión económica, sino una manera de ser y de actuar. Esto da una clave para leer la vida de la gente y no al contrario.
2. Detrás de esta concepción de la persona subyace un proyecto de fraternidad y de solidaridad. Entonces estas características solo se pueden vivir plenamente dentro de un tipo de sociedad, y acá aparece el elemento político que es consecuencia del elemento antropológico y no al contrario. Cuando hablo de relación con el otro gratuita, de sentido del otro, de acogida de la realidad, de no dejarme aplastar, esto implica, si lo miro en lo concreto de la acción, la necesidad de un proyecto de sociedad hecho de fraternidad y de solidaridad, ya que esto solo es posible cuando se dan las condiciones materiales para que se puedan realizar. Por esto afirmar este mundo del pobre, a partir de una realidad concreta, implica unos espacios donde esas características se puedan vivir plenamente y no queden destruidas. Afirmar el mundo del pobre como un mundo propio, eso implica trabajar por una organización de la sociedad donde esas características se puedan desarrollar y permitir al pobre el desarrollo de su existencia. Entonces llegamos a lo político a través de lo antropológico, y no al contrario.
3. La realización de estas características o de estos valores, exige y se expresa a través de un tipo de cultura. La manera de vivir esto crea un tipo de cultura, que es la cultura del pobre.

CARACTERÍSTICAS DEL MUNDO DEL RICO:

El rico tiene también una visión del mundo caracterizada también por una serie de valores y antivalores. Esas características son:
1. La seguridad.
2. El prestigio.
3. El dominio.
4. La acogida por los otros.
5. El sentido de futuro.
6. La suficiencia.
El dinero tiende a producir lo anterior. En la sociedad actual la seguridad más fuerte es la que da el tener (seguridad que no es propiamente humana). El tener del otro da una fuerza de acogida enorme.
Estas características son también valores humanos, pero que no expresan la condición esencial y auténtica de la persona.

VALORACIÓN O JUICIO CRÍTICO:

1. Esta visión del mundo del pobre expresan los valores auténticamente humanos (la gratuidad, el sentido del otro, etc), porque permiten al hombre ser dueño de sí mismo y abrirse a los otros, y expresa las condiciones básicas o mínimas de ese ser de hombre.
2. Estas características hacen del pobre el portador del hombre nuevo. El hombre necesita de arquetipos. Ser hombre significa vivir como el pobre.
3. Estas características tienen una dimensión de universalidad que impiden todo dogmatismo o sacralización del pobre. En un colegio de ricos, se puede vivir una opción por el pobre. Esto cortaría todo dogmatismo, que es cerrarse en las propias posiciones. Lo pobre es lo único, pero porque es universal, y acá entendemos lo que dice Jesús, "si no se hacen pobres, no pueden entrar en el reino de los cielos", porque esto es una posibilidad para todo hombre. Así se evita sacralizar, porque son valores que no los tiene automáticamente el pobre, y esas características las puede tener otra persona. En la opción por el pobre, yo puedo estar en cualquier parte, pero no de la misma manera.
4. Queda planteada la pregunta del por qué? Decimos, estos son los valores auténticamente humanos, son los valores universales... y a todo esto, por qué? La afirmación del valor del pobre es una afirmación abierta y optativa.

LECTURA DE FE

1. El mundo de Jesús es el mundo del pobre, y los valores que propone Jesús son justamente los valores del pobre. A partir de aquí se puede hacer referencia al evangelio a cada una de esas características. Pensemos por ejemplo en la ofrenda de la viuda, la sensación de la realidad. Esto es lo que le da a los valores del pobre, su significación definitiva. La fe viene no a imponer nada, sino a valorar un tipo de existencia humana. Los valores del pobre son los valores auténticamente humanos., porque esos son los valores de Jesucristo. La fe no viene a ofrecer nada distinto del hombre, sino a darle un sentido al hombre. El aporte de la fe es esencialmente antropológico. Hay una circularidad entre el pobre y Jesucristo. Vivir en función de Jesucristo, significa vivir en función del pobre y al contrario.
2. La referencia a Jesucristo y a su práctica, a la vez que valoriza al pobre e invita a un compromiso con este, al mismo tiempo evita la dogmatización y la sacralización del pobre y permite un criterio para comprender todas las prácticas de compromiso con el pobre. Si la vida de Jesús fue pobre, yo descubro que todo lo que vaya en la línea del pobre es evangélico. Esto es muy liberador, ya que todo lo que vaya en la línea del pobre es evangélico. Pero al mismo tiempo me impide un dogmatismo o una sacralización, de pensar que el pobre es lo único, o que el pobre es todo bueno. Lo que vale del pobre es su significación y esto es lo que yo tengo que mantener. La referencia con Jesucristo es el criterio para comprender las prácticas de compromiso con el pobre. En último término, lo que tengo que ver es como aparece la referencia de Jesús.

III. DESTRUCCIÓN DEL POBRE

Veremos: Como se presenta, características, causas, consecuencias, valoración y lectura de fe.

¿CÓMO SE PRESENTA?:


La destrucción del pobre no se presenta por carencias materiales. La destrucción se presenta en un plano material y existencial. Consiste en que no se sienten reconocidos como personas, ni a plano individual ni social, y no se siente en comunión con los otros, se siente bloqueado porque no le están dando lo que le deberían dar. Siente la existencia como injusta. Esa destrucción puede ser: destrucción física (por ejemplo la desnutrición, carencia de medicina) o destrucción existencial.

CARACTERÍSTICAS:


Estas carencias imposibilitan a la persona para ser él mismo y para unirse a los demás, en todas las grandes dimensiones del hombre.


1. La destrucción radical del pobre está en la sensación de impotencia. La carencia de bienes materiales destruye la esencia del ser humano que es el hacerse. Por esto la liberación del pobre comienza con el descubrimiento de la capacidad de hacer. Cuando el pobre descubre que puede hacer algo, ya está al otro lado.
2. La sensación y comprensión del no poder. El no poder está en relación con la naturaleza y con lo que lo rodea.
3. La sensación de no saber. El no saber toca su capacidad de conocer y de comprender la realidad.
4. La sensación de no tener. El no tener toca su dimensión material.
5. La sensación de no valer. El no valer toca la valoración de sí mismo.
La destrucción del pobre es más profunda, mientras más arraigada esté la sensación de impotencia y de desvalorización de si mismo. Para un trabajo de promoción del mundo pobre, mientras no se quite este "no", el pobre no se promueve, "...es que yo no tengo, no valgo, no puedo, no sé..."
Estas características están unidas a las carencias, entonces no se puede romper si de alguna manera no se tocan las carencias, al menos como esperanza y posibilidad.
No siempre cuando se dan las carencias, se da la destrucción; pero para que se dé la destrucción en el pobre deben existir las carencias materiales.

CAUSAS

Aparecen dos: La voluntad de las personas y las estructuras; desaparece el destino y la naturaleza, ya que esto lo que destapa es la limitación del hombre o sea una pobreza de otro tipo y porque lo grave de esos es que la persona siente esto como injusticia. (lo grave de un terremoto es que no haya solidaridad, pero el terremoto lo que revela en sí es la limitación de la naturaleza humana, la presencia del mal en el hombre).
La voluntad de las personas y las estructuras están relacionadas al ser el hombre un ser situado y la lucha contra las estructuras para que sea eficaz, tiene que hacerse desde la persona.

CONSECUENCIAS:

1. Detrás de la destrucción del hombre hay un proyecto de sociedad hecho de liberación y de justicia. (Detrás de toda la evolución del mundo, hay un proyecto de sociedad hecho de fraternidad y solidaridad).
2. La vivencia de esa destrucción genera otro tipo de cultura, que algunos llaman la subcultura de la pobreza.

JUICIO CRÍTICO:

1. El hecho de que la destrucción se sitúe dentro de lo existencial y de lo cultural, es lo que quita al pobre la fatalidad de su destrucción, pero queda siempre la constatación real de que en muchos casos no puedo hacer nada. O sea, se puede ser persona aunque el orden mundial no cambie.
2. La destrucción del pobre implica por una parte la necesidad de un sentido y por otra parte de un modelo de realización y eso se obtiene racionalmente en la visión del mundo del pobre. El sentido de la lucha contra la destrucción del pobre y el modelo de realización se dan en la misión del hombre que tiene el pobre. En esa lucha contra la destrucción surge una pregunta, que sentido tiene esto? En la visión del pobre encuentra la respuesta, o sea que no tiene que salir a buscar una respuesta fuera de sí mismo. Va a quitar esas carencias para que realice lo suyo, no para que vaya a buscar cosas fuera de sí mismo.
3. Al poner la acción como centro de la liberación del pobre, se toca lo que es la esencia fundamental del hombre. Usted se libera cuando "haga", esta es la esencia del hombre.
4. Esta visión del pobre queda abierta, porque realmente cada día hay más explotación de los pobres por los poderosos.

LECTURA DE FE

La fe ofrece la seguridad de un sentido a esa lucha contra la destrucción y ofrece un modelo que a la vez que ilumina y orienta, no encierra.

Vale la pena asumir estas dificultades, porque ahí adentro esta Jesucristo. Además el modelo de la liberación es Jesucristo, y no encierra porque el modelo es la persona y no unas ideas.

 

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